Empieza la cuesta abajo
El descanso que ha supuesto la visita de León XIV para el Gobierno ha terminado. Y el país no ha tardado en recuperar la tensión propia de una profunda crisis política, y moral al decir de algunos, que es lo que en realidad, queramos admitirlo o prefiramos mirar hacia otro lado, llevamos un tiempo viviendo los españoles. En cierto modo, los discursos papales la han puesto en evidencia, al provocar a diestra y siniestra un desconcierto que no puede dejar de llamar la atención. Entre el espectáculo y la admiración, el espíritu y la letra de sus mensajes fueron recibidos con aplausos de salón, con moderado entusiasmo, por la clase política. Interpelaban a ideologías y partidos sumidos en sus contradicciones, cansados y desacreditados. Por momentos, los ciudadanos apreciaron en la actitud del pontífice una elevación de la mirada y del tono que respondía a su deseo y sus expectativas. Será interesante conocer la opinión de los españoles sobre la estancia del papa entre nosotros, después de que estuviera precedida por críticas y reservas fundadas en la aconfesionalidad del........
