Los desafíos de los médicos, según Luis Antuña, presidente del Colegio de Asturias: "Nos vemos obligados a tomar decisiones en condiciones no siempre adecuadas"
Los desafíos de los médicos, según Luis Antuña, presidente del Colegio de Asturias: "Nos vemos obligados a tomar decisiones en condiciones no siempre adecuadas"
El jefe de Urgencias del HUCA diseccionó la situación de la medicina en su discurso de ingreso en la Real Academia: "La motivación profesional y el reconocimiento institucional influyen directamente en la calidad asistencial”
Luis Antuña, este jueves, a su entrada en el Paraninfo de la Universidad de Oviedo. / Mario Canteli
Luis Antuña Montes, presidente del Colegio de Médicos de Asturias, ingresó este jueves en la Real Academia de Medicina del Principado de Asturias como académico de honor. Su discurso llevaba por título “El médico, hoy y siempre. De la vocación personal al compromiso colectivo”. Y consistió, en esencia, en un análisis de la situación y los desafíos actuales de la profesión médica. “Seguimos reconociendo en la medicina una de las profesiones más valiosas y, en muchos aspectos, más hermosas del mundo. Y, sin embargo, al mismo tiempo, no podemos ignorar que las condiciones en las que hoy se ejerce generan un desgaste creciente”, sintetizó.
A continuación, ofrecemos algunos extractos de las reflexiones expuestas por el doctor Antuña, director del área de Urgencias del Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA), en el Paraninfo del Edificio Histórico de la Universidad de Oviedo:
Lo que cambia y lo que permanece: “Nunca habíamos acumulado tanto conocimiento, tanta capacidad diagnóstica, tanta precisión terapéutica. Nunca habíamos podido ver con tanta claridad lo que ocurre en el interior del cuerpo humano ni intervenir sobre ello con tanta eficacia. Sin embargo, en medio de ese avance extraordinario, hay algo que no ha cambiado. El médico sigue situado en un lugar incómodo y, al mismo tiempo, insustituible: el espacio de la decisión”.
La esencia de la profesión médica: “Cuando el tiempo se reduce y la incertidumbre se multiplica, la esencia del médico asume todo el protagonismo (...). Cuando el conocimiento se universaliza, lo que adquiere valor es otra cosa. Adquiere valor la capacidad de interpretar, la capacidad de priorizar, la capacidad de decidir y, sobre todo, la capacidad de asumir la responsabilidad de esa decisión”.
Una responsabilidad indelegable: “El médico no es quien más sabe. Es quien, en un momento determinado, debe responder. Responder ante el paciente. Responder ante su propia conciencia. Responder ante las consecuencias de lo que decide hacer o de lo que decide no hacer. Y esta responsabilidad no puede delegarse, ni un algoritmo, ni en un protocolo, ni en una estructura organizativa. Puede apoyarse en ellos, puede enriquecerse con ellos, pero no puede desaparecer en ellos”.
El liderazgo del médico: “La complejidad no elimina la necesidad de liderazgo en la toma de decisiones. La coordinación de múltiples intervenciones exige una referencia clara, capaz de integrar la información, priorizar actuaciones y asumir las consecuencias de lo decidido. Este papel le corresponde........
