El oso pardo se recupera en España: ¿Cómo convivir con él?
El oso pardo se recupera en España: ¿Cómo convivir con él?
Los expertos aconsejan implantar medidas para prevenir conflictos con los humanos o el ganado, pero descartan grandes problemas
Primer plano de un oso pardo / Azahara Pérez/Shutterstock
«En menos de tres décadas, las poblaciones de oso pardo han pasado de menos de 70 ejemplares a más de 400». Así lo anunció la vicepresidenta tercera y ministra para la Transición Ecológica y Reto Demográfico, Sara Aagesen, en la presentación de resultados del Proyecto LIFE Osos con Futuro que se celebró a mediados del año pasado. En España hay dos zonas oseras: la Cordillera Cantábrica y los Pirineos. La primera es, de largo, la más relevante, aunque no siempre ha sido así. En Asturias, Castilla y León, Cantabria y Galicia, las poblaciones se redujeron dramáticamente hasta la década de 1990, cuando comenzó una recuperación que llega hasta la actualidad.
Su expansión avanza ya hacia otras zonas, como Ourense o Zamora, donde sube el número de avistamientos.
Distribución de la especie en España, aunque ya se está expandiendo hacia Galicia y Zamora / Agencias
A todas luces, se trata de una muy buena noticia. Los esfuerzos de todas las administraciones han dado sus frutos y el oso pardo se ha convertido en un valor medioambiental y en un atractivo turístico que, de paso, aporta beneficios económicos en las zonas rurales. Sin embargo, y pese a todo esto, han comenzado a aflorar distintas tensiones. En algunos enclaves concretos, estos grandes mamíferos están empezando a ser vistos como un peligro. La razón es que, muy de cuando en cuando, se dan encuentros con humanos.
Se alimenta en un 90% de vegetales
La propia naturaleza del oso magnifica la sensación de miedo. Un macho adulto puede llegar a medir más de dos metros y medio y pesar más de media tonelada. Pero en el caso de los que viven en la Cordillera Cantábrica, su dieta se compone hasta en un 90% de vegetales. El 10% restante son insectos. Eso no evita que, ocasionalmente, puedan abalanzarse sobre algún pequeño mamífero. Este es uno de los principales motivos que alimentan la preocupación por posibles ataques al ganado.
Imagen de dos osos pardos........
