El “cuadrado mágico”, los jueves de defensa y otros detalles de la primera etapa de Julián Calero en el Oviedo
El “cuadrado mágico”, los jueves de defensa y otros detalles de la primera etapa de Julián Calero en el Oviedo
El parleño regresa a Asturias tras una etapa enriquecedora aunque sin éxito final como asistente de Fernando Hierro
Hierro y Calero, durante su etapa en el Oviedo. / María Gómez
Fernando Hierro era el líder de la banda, el "frontman", pero Julián Calero ejercía de ese guitarrista sin el que nada tendría sentido. La primera etapa del parleño en el Real Oviedo le trajo a la capital de Asturias como escudero de un Hierro que afrontaba su primera experiencia como entrenador. De ahí que su rol fuera el de más de un consejero. Mucho más. En su paso por Oviedo, Calero dejó su sello en forma de entrenamientos muy metódicos, un cuidado especial de la táctica y algunos detalles recordados entre sus pupilos, en especial ese “cuadrado mágico” con el que defendían los azules.
Los que coincidieron en aquella 2016/17, la segunda seguida del Oviedo tras el regreso, coinciden en definir a Calero como un entrenador pendiente de los detalles y con mucho ojo para las actuaciones defensivas. Tenía una obsesión por entonces el parleño, y así lo machacaba en cada sesión en El Requexón: defender por dentro con firmeza, aunque eso significara dejar libres las bandas. Dentro del vestuario, con gracia, definieron aquella forma de defender como el “cuadrado mágico”, un concepto que en ataque ya había puesto de moda Vanderlei Luxemburgo durante su poco exitoso paso por el banquillo del Real Madrid.
Cuando el Oviedo nombró a Hierro como técnico, la noticia sorprendió a todos. Nunca había entrenado el ex........
