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A Martín González, tercera generación de carpinteros de ribera en la orilla del Eo y único en la profesión en Asturias, le sobra el trabajo: "Me falta dormir aquí"

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18.06.2026

A Martín González, tercera generación de carpinteros de ribera en la orilla del Eo y único en la profesión en Asturias, le sobra el trabajo: "Me falta dormir aquí"

Al frente de Astilleros Pacho, el castropolense sigue haciendo botes de vela latina para la navegación recreativa, una actividad ancestral que aún tiene mercado y recorrido: "El 95% de los clientes son veraneantes"

VÍDEO: Así es Astilleros Pacho en Castropol

Como si no hubiese pasado el tiempo, como si no fuera a seguir pasando, Martín González se entrega a la restauración de un barco de madera. En El Esquilo, en una pequeña carpintería encajada en un recodo estrecho de la ría del Eo, reclava, lija y repinta una embarcación de unos cuarenta años que va a poder seguir siendo lo que ha sido siempre, uno de aquellos botes de vela latina que a su modo siguen formando parte del paisaje del estuario fronterizo, como barcos de pesca en su origen, reconvertidos ahora en lanchas de recreo. En la orilla castropolense de la ría, donde la construcción naval es una industria vigorosa y Astilleros Gondán fabrica grandes buques de acero y fibra, Martín los sigue haciendo de madera. Es la tercera generación de Astilleros Pacho, el depositario de una tradición de siglos y probablemente el último carpintero de ribera…

"En Asturias quedo yo solo", confirma. "En Galicia, hay tres o cuatro con una media de edad de 55 para arriba" y el oficio se les muere, lamenta, aunque a Martín el trabajo le sobra. Mantiene una clientela fiel –"el 95 por ciento son veraneantes"– y además de restaurar, reparar y construir se ocupa del invernaje, de la preparación y mantenimiento de las embarcaciones en los periodos largos de inactividad. Mientras lija una vieja barca en la carpintería, en la construcción anexa aguarda otra impecable, recién terminada, con el casco verde reluciente y lista para echar al agua este verano.

Treinta años reparando y haciendo botes nuevos

Este año lleva cinco reparaciones y un bote nuevo, que consume más o menos tres meses de trabajo… "Me falta dormir aquí", pero el caso es que no encuentra........

© La Nueva España