La ginecóloga que se enamoró de Oviedo al preparar el MIR: "Me duele ver mi viejo Hospital"
Oviedo a pie de calle: El Cristo (IV)
Beatriz Gómez. / Irma Collín
Juan A. Ardura
Beatriz Gómez llegó a Oviedo hace treinta años, "más de la mitad de mi vida", nada más acabar los estudios de Medicina. Aquella joven de Ponferrada ni siquiera sospechaba la trascendencia de esa decisión de juventud. Tras un par de años en el centro se mudó al Cristo, cuando empezó a trabajar en Maternidad; y ahí sigue, en el barrio alto del suroeste de Oviedo, pese a que el complejo hospitalario se mudó definitivamente en 2014. "Empiezas a conocer gente y la familia que tenías fuera la creas aquí dentro", confiesa esta ginecóloga, que ha vivido "etapas oscuras" por el sistema de contrataciones que había en la sanidad pública. Una especialidad, además, de contrastes: de la vida de los partos y los bebés, al duro trance de las pacientes de oncología.
Estudió en Salamanca, pero eligió Oviedo por la Academia MIR, por la fama que tenía. "Lo saqué dos veces; la primera, para medicina de familia, pero me volví a presentar y fue cuando cogí ginecología, aquí en Oviedo". En aquellos dos años se enamoró de Oviedo. "Aunque son unos meses que estudias mucho, también te da tiempo a conocer la ciudad, vivía con una asturiana y ella se dedicó a enseñarme todo de Oviedo, hasta los cotilleos", confiesa Beatriz Gómez.
"Al aprobar el MIR y sacar ‘gine’ elegí Oviedo. Era 1998 y fui al Cristo porque estaba allí el Hospital". Primero de........
