Juanjo González, segundo entrenador de la selección española campeona del Mundo: "Voy caminando por Gijón y la gente me da las gracias"
Juanjo González, segundo entrenador de la selección española campeona del Mundo: "Voy caminando por Gijón y la gente me da las gracias"
"Le pido a la grada del Tartiere que se deje llevar y que anime, estoy seguro de que en Oviedo habrá un ambiente precioso como lo hubo en Sevilla"
Juanjo González, con la medalla de campeón del mundo ante el monolito que recuerda el paso del Mundial de fútbol por El Molinón en 1982. | / MARCOS LEÓN
Gijonés, segundo entrenador de Luis de la Fuente y campeón del mundo hace apenas dos meses, Juanjo González (1973) regresa a casa con la selección española para medirse a la República Checa en el Carlos Tartiere. Repasa la final ante Argentina, reivindica el fútbol modesto en el que se formó y confía en que Asturias vuelva a dar internacionales.
Han pasado ya dos meses desde la final. ¿Lo ha digerido?
Sigue siendo bonito, porque sigue habiendo mucho recordatorio. Todavía estamos viviendo momentos muy emotivos: hoy sacamos la Copa a los campos ante la afición y ponemos esa nueva estrella. Pero, por otra parte, la competición te coloca muy rápido. Hemos tenido que empezar otra competición durísima ante rivales muy fuertes y, gracias a Dios, hemos arrancado muy bien los dos primeros partidos ante dos potencias como Inglaterra y Croacia. Y aquí estamos, a pocos días de otro partido complicadísimo.
Da la impresión de que a esta selección es imposible ganarle. ¿Cuál es el techo de este equipo?
El techo no lo sé. El objetivo lo tenemos clarísimo: ganar a la República Checa en Oviedo. Es la mejor manera de seguir alargando los buenos resultados, las buenas rachas y los récords que estamos consiguiendo. Si miramos más allá, a largo plazo, podemos equivocarnos. En cualquier momento cualquiera nos puede ganar, porque está todo igualadísimo. El éxito pasa por mirar a corto plazo, a lo que puedes hacer inmediatamente, por no bajar los brazos, por mantener la actitud, la intensidad y el desempeño del talento que tenemos y, si se puede, darle una vuelta de tuerca y mejorarlo. Esa es nuestra mentalidad.
¿Qué se vivió en el banquillo en el minuto 106, con el gol de Ferran?
Euforia. Por un lado, la euforia; por otro, la paz interior de ver cerca un objetivo tan ansiado. Es verdad que el partido marchaba por unos derroteros en los que todo apuntaba a que podíamos salir victoriosos, pero cuando llegas a los minutos finales contra un equipo de la talla de Argentina te puede entrar alguna duda, no vaya a ser que llegues a los penaltis de forma inmerecida. Llegó el momento del éxtasis, y además lo marcó Ferran, que era algo que todos podíamos esperar, para completar un poco el círculo de cómo se había desempeñado el campeonato en lo individual y en lo colectivo. Fue un momento de mucha felicidad.
Aymeric Laporte dijo aquello de "¿por qué no lo va a ganar España?". ¿Cuándo se dieron cuenta ustedes de que podían?
Si escucha las declaraciones de los futbolistas, y sobre todo las del seleccionador, siempre se ha dicho que podemos y que debemos estar en la pelea por ganar. Eso no quiere decir que seas el favorito indiscutible ni que tengas que ganarlo: quiere decir que estás entre los favoritos y que tienes que optar a ello. Y así nos sentimos. No es de ahora ni del Mundial: creo que ya desde la Euro del 24, después de ganar aquella primera Nations, el míster ha ido inculcando en la cabeza que podíamos ganar a cualquiera y que teníamos que estar arriba del todo. Luego, muchas veces, los detalles marcan la diferencia, un momento de más fortuna o de menos. Pero que teníamos que estar con los mejores nunca lo hemos dudado, y esa mentalidad nos ha ayudado.
¿Cuál fue su papel en todo esto?
Hacer mi misión lo mejor posible, atender las responsabilidades más directas que tengo y coordinar el cuerpo técnico, ayudando al seleccionador para que pueda tomar las decisiones con la mejor información posible. Quitarle los problemas menos importantes para que se centre en lo trascendental, que es decidir. Y ayudar a un grupo magnífico de profesionales que hay en torno a otro grupo extraordinario de........
