Calero, corazón e intensidad: así es el nuevo entrenador del Real Oviedo en los entrenamientos
Calero, corazón e intensidad: así es el nuevo entrenador del Real Oviedo en los entrenamientos
La capacidad de trabajo del entrenador del Oviedo marca una pretemporada con una idea muy clara: entrenar con la misma pasión con la que se compite
Calero, por delante de sus jugadores, en El Requexón. | FERNANDO RODRÍGUEZ
Son las diez de la mañana en El Requexón y el termómetro ya roza los treinta grados. A nadie en la plantilla del Oviedo parece importarle demasiado. Desde que Julián Calero cogió las riendas del equipo, cada sesión se vive con una energía que no se veía en la ciudad deportiva desde hace tiempo. El técnico madrileño no para de hablar. Corrige, anima, insiste. Está encima de cada pase, de cada control, de cada desmarque, como si el resultado de la Liga se decidiera en julio.
Lo primero que se nota en un entrenamiento de Calero es el volumen. Grita, pero no para amedrentar a nadie: quiere a sus jugadores enchufados, presentes al cien por cien, sin un segundo de desconexión. No se le escapa ningún detalle, y cuando algo no le convence lo dice ahí mismo, en voz alta, para que el mensaje cale.
Esa exigencia tiene un punto emocional que el vestuario ya ha empezado a interiorizar. "¡Hay que sentir las jugadas, con corazón!", gritaba ayer mismo en El Requexón. No hace........
