Alejandro Rivera, ingeniero asturiano en los telescopios espaciales de la NASA: "Estamos observando la infancia del universo y llevándonos muchas sorpresas"
Alejandro Rivera, ingeniero asturiano en los telescopios espaciales de la NASA: "Estamos observando la infancia del universo y llevándonos muchas sorpresas"
"Los telescopios espaciales han cambiado por completo nuestra comprensión del Universo. Ya el Hubble nos enseñó que allí donde parecía no haber nada hay miles de galaxias, cada una con cientos de miles de millones de estrellas y que el centro de casi todas las galaxias hay un agujero negro supermasivo"
"Ahora trabajo en la misión GeoXO, la próxima generación de satélites meteorológicos geoestacionarios de la NASA. Predecir el tiempo sigue siendo uno de los problemas más difíciles que existen. La atmósfera es un sistema caótico, por eso son tan importantes las observaciones continuas y precisas desde el espacio"
Alejandro Rivera, en el centro de operaciones y seguimiento de la misión, en el Space Telescope Science Institute. NASA. TELESCOPIA JAMES WEBB
El ingeniero aeroespacial gijonés Alejandro Rivero ha formado parte destacada en el último gran proyecto de la NASA: el telescopio espacial Nancy Grace Roman, lanzado el domingo 30 de agosto para orbitar en torno al Sol y afrontar dos relevantes misiones científicas: abordar la cartografía de todos los exoplanetas de la galaxia y estudiar la energía oscura, un elemento que aún no han podido ser detectado pero cuya existencia es necesaria para dar coherencia a los cálculos que indican que el universo se expande aceleradamente. En el proyecto Roman, Rivero se encargó del análisis dinámico de todas las estructuras desplegables del telescopio. Anteriormente ya había trabajado en otro hito de la exploración espacial: el telescopio James Webb, lanzado en 2021.
-En términos más generales, ¿cuánto ha cambiado nuestra comprensión del Universo el desarrollo de los telescopios espaciales, desde el lanzamiento del Hubble?
-La ha cambiado por completo. La atmósfera terrestre distorsiona y absorbe la luz que nos llega del cosmos; poner un telescopio en el espacio es quitarse esa venda de los ojos. El Hubble nos permitió medir la edad del universo, unos 13.800 millones de años, y sus campos profundos nos enseñaron que allí donde parecía no haber nada hay miles de galaxias, cada una con cientos de miles de millones de estrellas. Confirmó que en el centro de casi todas las galaxias hay un agujero negro supermasivo. Y sus observaciones de supernovas contribuyeron al descubrimiento, en 1998, de que la expansión del universo se está acelerando: el hallazgo de la energía oscura, precisamente lo que Roman va a estudiar ahora. Cada telescopio espacial ha respondido preguntas y, a la vez, ha abierto otras nuevas. Así funciona la ciencia.
-Y, en concreto, ¿qué ha supuesto el telescopio Webb, qué salto cualitativo en la observación cósmica ha supuesto su puesta en marcha?
-El gran salto del Webb es el infrarrojo, unido a un espejo mucho mayor que el del Hubble. La luz de las primeras galaxias ha viajado tanto tiempo que la propia expansión del universo la ha «estirado» hasta el infrarrojo, así que solo un telescopio como el Webb puede verla. Gracias a ello estamos observando la infancia del universo: galaxias formadas apenas unos cientos de millones de años después del Big Bang. Y ahí ha llegado la gran sorpresa: son más grandes, más brillantes y más maduras de lo que ningún modelo predecía, y junto a ellas han aparecido agujeros negros supermasivos que, según nuestras teorías, no habían tenido tiempo de crecer tanto. El Webb no está confirmando lo que creíamos saber: nos está obligando a revisarlo, y eso es lo mejor que le puede pasar a la ciencia.
Además, el infrarrojo le permite ver a través del polvo cósmico, donde nacen las estrellas, y analizar la composición química de las atmósferas de exoplanetas: en ellas ha detectado vapor de agua, dióxido de carbono o metano y, en algún caso, incluso posibles indicios, todavía por confirmar, de moléculas que en la Tierra solo produce la vida. Hace una década, poder siquiera buscar algo así era impensable. Es un observatorio que está reescribiendo los libros de texto en tiempo real.
-Usted, que también trabajó en el telescopio Webb, recibió la más alta distinción de la NASA, la «Exceptional Engineering Achievement Medal», que se concede por contribuciones extraordinarias al éxito de una misión espacial. ¿Cuál fue, en concreto, el motivo? ¿Qué pasó durante la........
