La primera música del Medievo europeo revive en el Naranco: logran replicar el instrumento que aparece en las pinturas de San Miguel del Lillo
La primera música del Medievo europeo revive en el Naranco: logran replicar el instrumento que aparece en las pinturas de San Miguel del Lillo
Amantigua recupera la representación más antigua de un instrumento de cuerda pulsada en el continente
Por la izquierda, Manuel Paz, Chus Puras y Carlos González, con la réplica de la cítara de Lillo, en el Museo Arqueológico, junto a una recreación de la pintura del músico a sus espaldas. | fernando rodríguez
Sin el riesgo de la experimentación genética pero con la precisión científica que requieren los viajes al pasado, la asociación Amantigua acaba de abrir la puerta a su particular "Parque Jurásico" del Naranco. En este caso es medieval y con una música recuperada tan fascinante como podría ser el regreso de los grandes saurios. De la mano del luthier Carlos González acaban de lograr una réplica del instrumento del músico que aparece en las pinturas de San Miguel de Lillo (siglo IX), la representación más antigua de la Europa medieval de un instrumento de cuerda pulsada.
Se trata de "una representación sin precedentes que sitúa a Asturias como el origen de la iconografía musical europea", insiste Manuel Paz, impulsor del proyecto. "No es solo un logro de la artesanía, sino un acontecimiento histórico de magnitud global". Al tratarse de una representación de mediados del siglo IX —anterior a los primeros Beatos iluminados de mediados del siglo XI—, el músico de Lillo constituye un hito en el patrimonio musical europeo, "tan trascendental que debería propiciar una reivindicación inmediata por parte de las administraciones públicas, porque precisa difusión internacional", recalca Paz.
Para el restaurador Jesús Puras, pieza clave en la conservación del Prerrománico Asturiano y responsable de intervenciones decisivas en el templo, entender este instrumento pasa por comprender que el edificio de San Miguel de Lillo y su policromía son un todo indisoluble. "El edificio está concebido para tener esas pinturas; el estrato original está desarrollado por toda la iglesia sin solución de continuidad. La construyeron a propósito para decorarlo todo", explica.
A la derecha, el instrumento recreado por Carlos González; bajo estas líneas, la pintura del músico de Lillo tal y como se conserva en la iglesia de San Miguel, en el Naranco.
Esa estética del Naranco era comúbn a la cristiandad primitiva. "Todos los edificios de esa época —del nacimiento de Europa, de la época paleocristiana y bizantina— estaban concebidos para ser policromados, y viene de muy atrás: todos se decoraban con mosaicos y pinturas murales, tanto por dentro como por fuera".
Puras desmitifica la........
