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Gabriel no puede expresarse a sus 13 años por dos cromosomopatías, pero ahora le entiende todo el mundo gracias a un programa asturiano que da voz a gente como él: "Es algo único"

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22.06.2026

Gabriel no puede expresarse a sus 13 años por dos cromosomopatías, pero ahora le entiende todo el mundo gracias a un programa asturiano que da voz a gente como él: "Es algo único"

La Fundación Vinjoy diseña y adapta sistemas de comunicación para personas que tienen dificultades para expresarse o para acceder al lenguaje, a la vez que forma a los futuros profesionales del sector

Anaí Ruiz, Gabriel García y Stefani Orozco. / Irma Collín / LNE

Gabriel sabe contar, con ayuda de su tableta, que viajará a Colombia para ver a su padre. A sus 13 años, tiene problemas de comunicación, pero comprende todo lo que se le dice a causa de dos cromosomopatías. Durante años, su familia aprendió a descifrar sus palabras, sus gestos y sus silencios. El problema llegaba cuando quien estaba delante no formaba parte de ese círculo íntimo. Entonces aparecía una barrera que no sabían como superar.

La Fundación Vinjoy encontró en casos como el suyo una de las razones de ser de la mediación comunicativa, una profesión todavía poco conocida que la entidad asturiana reivindica, a través de su director, Adolfo Rivas, como una herramienta de inclusión y una “profesión de futuro”. La fundación trabaja con personas con dificultades de comunicación, lenguaje y habla, y con los entornos que deben aprender a comunicarse con ellas: familias, centros educativos, residencias, profesionales sanitarios, cuerpos policiales o redes comunitarias.

El programa se articula en cuatro líneas de actuación: formación, intervención, sensibilización comunitaria e investigación y publicación. La primera se desarrolla, entre otras vías, a través del ciclo formativo de grado superior de Mediación Comunicativa, una titulación de dos años que cumple ahora una década en Vinjoy. La segunda se traduce en procesos de acompañamiento individualizados, como el de Gabriel. La tercera acerca a la sociedad las barreras que encuentran distintos colectivos. La cuarta busca dar cuerpo académico y profesional a una disciplina que aún necesitada de estudios y reconocimiento.

“Hemos hecho una apuesta valiente. Es un planteamiento único, aunque se enmarque dentro de un grado social reglado. Es una herramienta poderosa de inclusión y de justicia social”, defiende Rivas, quien insiste en que el objetivo final es "que las personas vulnerables dejen de serlo".

Una profesión distinta a la interpretación

En Vinjoy insisten en una diferencia clave: un mediador comunicativo no es un intérprete de lengua de signos. Ambos perfiles pueden compartir herramientas, como la lengua de signos española, la dactilología o los sistemas de comunicación con personas........

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