"Sacábamos carbón desde el primer día; los inspectores del Principado lo sabían": los supervivientes de Cerredo exigen que "pague quien tenga que pagar"
"Sacábamos carbón desde el primer día; los inspectores del Principado lo sabían": los supervivientes de Cerredo exigen que "pague quien tenga que pagar"
Los mineros calculan que extraían unas 50 toneladas diarias de material, que se acumulaba en pilas que podían alcanzar hasta los 20 metros: "¿Cómo escondes tú esa mierda?”
En ocasiones, cuentan, los técnicos autonómicos ni entraban a la mina: "Se reunían con ingeniero en el despacho y se iban a comer”
El carbón, dicen, estaba allí. En la galería, en las pilas visibles, en la nave, en los camiones. No era una actividad residual confundida con labores de retirada de chatarra, para lo que solo tenía permiso en realidad la empresa. Según el relato de los supervivientes del accidente de Cerredo (Rolando Prieto, David González, Abel García y David Álvarez Álvarez), en aquella mina se sacaba carbón de forma habitual.
“Sacábamos carbón desde el primer día”, afirma tajante Abel García. Habla de una práctica que, según sostiene, se realizaba ya antes de 2022, cuando se produjo el primer accidente mortal. En aquel momento la mina estaba bajo la propiedad de Combayl, empresa que luego se convirtió en Blue Solving. Ambas pertenecientes al entramado familiar del empresario Chus Mirantes. “En 2022 trabajábamos en el sexto piso, el año pasado en el tercero”, detalla el minero.
Los trabajadores calculan que sacaban una media de 50 toneladas al día, unas dos mil al mes. Hablan de montañas de carbón, de movimientos continuos, de material que salía y de una actividad que, según su versión, dejaba rastro. Tanto es........
