Llegando a los electores
Aunque la polarización siempre será el mejor camino para llamar la atención del elector y tener mejores resultados electorales, su profundización conlleva un enorme riesgo al fragmentar con irreparables heridas a la sociedad, creando una secta de seguidores que solo ven una cara de la realidad, es decir, la que les muestra su líder supremo e impoluto. La estrategia se fundamenta casi que, como una gesta bíblica, en definir quién representa el bien y el mal.
Una lucha entre quienes son los puros y los impíos, entre los que todo quieren........
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