Con Dios y con el Diablo
Con Dios y con el Diablo
Todo cambia, las teorías se cuestionan minuto a minuto. Las preferencias también “evolucionan” y lo que hoy estimamos actos de fe mañana seguro no lo serán
Escribe: Alfredo Coronel Zegarra
En ocasiones, en un debate, creemos ser objetivos y equidistantes al entregarle el punto a un extremo y, luego, sobre lo mismo, plegarnos a los argumentos del grupo contrario. Nada más ajeno a la realidad; eso es antojadizo y generaría virulentas reacciones. Es obvio que ser imparcial dista de asumir una postura o de carecer de opinión. Resulta difícil apartarse de los intereses, motivaciones y fervores que poseemos.
Cuando queramos ser ecuánimes en los deportes, renunciaremos a los “amores” hacia alguno de los contrincantes. De ese modo, fungiremos de árbitros.........
