La política invade mis sueños
10 de octubre
Feijóo dice que su gobierno pedirá sacrificios. Ya sabemos a quién se los va a pedir y a quién no.
Leo con repugnancia los lloriqueos de los grandes empresarios –trasfondo de las declaraciones de Feijóo–, que se oponen una y otra vez a la subida del salario mínimo, acusan a los trabajadores de defraudar, defienden el sacrosanto derecho a la propiedad para justificar desahucios y especulación, se rasgan las vestiduras ante cualquier amago de aumentar su contribución a la sociedad. Siento repugnancia y rabia porque desvían la discusión del auténtico problema en España, que en realidad es perfectamente conocido: mientras los márgenes empresariales llevan décadas creciendo, los salarios reales descienden continuamente. La subida de las pensiones y de los salarios no compensa ni de lejos la pérdida de poder adquisitivo de los trabajadores. Aunque la banca y las energéticas multiplican sin parar sus beneficios, su voracidad no se ve saciada. Quieren más: contribuir menos a las pensiones, reducir el salario mínimo, no financiar los daños medioambientales que provocan, frenar los salarios en general. No quieren empleados, quieren esclavos. El discurso de sus mamporreros sobre inmigración, gran reemplazo, comunismo, valores tradicionales, solo pretende ocultar ese hecho y aprovechar la rabia de los más desfavorecidos –que salen peor parados aún........
