Remember Girón
En la invasión a Cuba por Playa Girón, la fuerza aérea de los atacantes disponía de unos 30 aparatos, entre bombarderos B-26 y aviones de transporte C-46 y C-54 destinados al lanzamiento de paracaidistas y al sostenimiento logístico del desembarco. Del lado cubano, en abril de 1961, la aviación revolucionaria apenas podía reunir ocho aeronaves operativas: algunos cazas Sea Fury, un par de reactores T-33 y unos pocos B-26 recuperados tras la caída de la dictadura de Fulgencio Batista. La desproporción era enorme y, sin embargo, en menos de 72 horas, aquellos ocho aviones resultaron decisivos para quebrar la cobertura enemiga y golpear la logística de la invasión.
“La CIA creyó, como siempre, en los informes de sus pícaros espías locales, que cobran por decir lo que gusta escuchar, y, como siempre, confundió la geografía con un mapa militar ajeno a la gente y a la historia”, escribiría Eduardo Galeano sobre aquellos días de abril de 1961.
Conviene recordar esa historia porque su significado político sigue siendo actual. Los mercenarios, respaldados por la CIA, desembarcarían con clara superioridad material. Su plan consistía en........
