Nosotros ya no somos los mismos
Fueron muchos los lectores que se interesaron en conocer qué había pasado con el maestro de la UNAM Arturo Azuela, y el “diplomático” Juan Saldaña, jefe de la cauda de botones del hotel Aristos (me parece que tal era el nombre del hotel en el que oficiaba).
Pues resulta que Azuela y Saldaña fueron sorprendidos infraganti, en la subversiva y antipatriótica tarea de pegar volantes no previamente autorizados, en todo espacio de la capital que no fuera propiedad privada.
La guerra de los “pegoles” era, desde el principio, desproporcionada: la propuesta que enarbolaba una de las partes en conflicto, la de la militancia, implicaba una serie de comportamientos correspondientes a una vida austera. En cambio, la otra otra parte ofrecía una existencia en promedio de 80 años, en los que, acatando una serie de 10 mandamientos bastante laxos, por cierto, se aseguraba una envidiable inversión que redituaría en........
