Fatiga
El poder es el referente esencial de la política. En ese terreno, las instituciones regulan la interacción social, y han de generar las condiciones de certidumbre para la coexistencia funcional. Las elecciones son un caso prominente del entorno institucional; configuran los poderes del Estado y sus formas de interacción: de cooperación y confrontación. Las ideologías, conformadas como conjuntos de valores y modos de comprender el mundo, son un elemento significativo para orientar, en una u otra dirección, la dinámica social y la historia.
Las ideologías se transforman y se desgastan. Son muchos los casos que lo ilustran y que ponen de relieve sus consecuencias.
Las políticas públicas que atienden las demandas y los intereses de diversos grupos de la sociedad representan las coordenadas del quehacer y el estudio de la política. En este marco se ubican las condiciones que muestran el flujo del progreso, o el retroceso, de la situación social existente conforme a determinadas referencias. Este proceso es dinámico y contradictorio; constituye las condiciones de fenómenos como la fatiga de la democracia, además de que permiten asomarse a sus límites.
Daniel Innenarity plantea el síndrome de fatiga democrática como el desapego o la frustración de los ciudadanos frente a las instituciones y los partidos políticos. La situación de desgaste genera, según la define, una “democracia irritada”.
Se genera una ruptura política........
