Astillero
Donald Trump quiere guerra con México. La ha invocado de diversas maneras, desde la declaratoria de los cárteles como organizaciones terroristas (pero sólo los mexicanos, no los propios de Estados Unidos), la insistencia en enviar tropas a México u organizar acciones directas en territorio (ahora que tan de moda está este término), la restauración de condecoraciones a militares como las impuestas a quienes combatieron a Francisco Villa en 1916 por el ataque a Columbus, hasta el trastornado relato supremacista a propósito de la invasión a México, en 1847 y 1848, que culminó con la apropiación gringa de una enorme porción del territorio nacional.
Sumamente presionado por la incompleta difusión de los expedientes Epstein, que muestran el horror inmoral y delictivo de élites cuyo convocante a sesiones de pedofilia y agresiones sexuales en una isla fue su gran amigo, y bajo creciente oposición interna no sólo por los casos represivos del ICE, Trump requiere distractores mayores, casos de gran........
