México SA
Se aproximan las elecciones intermedias en Estados Unidos (la perspectiva es una gran derrota para Donald Trump) y, por lo mismo, el delirante magnate naranja aumenta los decibeles e intensifica su campaña contra México –a su lado, como siempre, el coro de la ultraderecha autóctona–, de tal suerte que un día sí y el siguiente también aprieta, chantajea y exige para que terceras naciones hagan el trabajo de “limpieza”, pero “olvida” hacerlo en su propio territorio, en donde el narco y las bandas delictivas gozan de cabal impunidad. Entre lo más reciente, que no lo último, está el caso de los 10 sinaloenses (incluido Rubén Rocha) a los que la Casa Blanca acusa de colusión con el narcotráfico, y al gobierno mexicano exige su extradición a la de ya, sin mayor trámite, a la par que el secretario estadunidense del Tesoro “invita” al sistema financiero internacional a “responder con fuerza” en contra de “estos terroristas”, dejando de lado que su propio país es el mayor lavadero de dinero sucio, y no a partir de ahora.
La presidenta Sheinbaum puso en la agenda este desbalanceado trato y clarificó la situación: de enero de 2018 a la fecha, el........
