México SA
Entre los muchos indecentes que forman parte del gobierno estadunidense (con Trump en primerísimo lugar) destaca un halcón nacido en Miami cuyos padres cubanos emigraron a la “tierra de la libertad” tres años antes del triunfo de la Revolución en la isla. Marco Rubio es su nombre, el mismo que años atrás hablaba pestes del actual inquilino de la Casa Blanca, pero que a la hora del hueso, el Departamento de Estado, tragó sapos, mostró una enorme sonrisa y milagrosamente encontró miles de virtudes en el magnate naranja.
Hueso mata dignidad (en caso de que el citado la tuviera) y por ello el halconcito se afana en quedar bien con su jefe. Éste amenaza a México con una intervención terrestre con el pretexto de “acabar con los cárteles de la droga (es decir, los mismos que en Estados Unidos gozan de cabal impunidad); Rubio se sube al carro de la ignominia y, como en libreto de carpa, le hace la segunda al que no hace tanto decía odiar.
Y con esa sangre tóxica, el Departamento de Estado que Rubio dice encabezar anuncia que “revisa” los 53 consulados mexicanos que operan en Estados Unidos, lo que –versión oficial– “podría dar lugar al cierre de........
