El sionismo no ha fracasado, fue siempre así
El sionismo constituye, en su esencia, la creencia en la supremacía judía entre el río Jordán y el mar Mediterráneo, y al igual que cualquier otra ideología que defiende la supremacía racial, nacional o religiosa, carece de legitimidad.
No resulta fácil ser israelí y antisionista. Resulta casi imposible. Esa combinación se percibe en Israel como traición, herejía, algo falto de toda legitimidad. Este ha sido el caso desde los viejos y buenos tiempos del Mapai, mucho antes de los oscuros días del régimen de Benjamin Netanyahu e Itamar Ben-Gvir.
Desde el nacimiento de EEUU, no ha habido otro Estado con una ideología tan excluyente y rapaz, una ideología que prohibía cualquier duda o negación, como el Estado sionista de Israel. Ni siquiera resulta fácil ser un exiliado antisionista, sobre todo para un príncipe de la aristocracia sionista.
Omer Bartov es un renombrado historiador israelí-norteamericano, investigador del genocidio y experto en el holocausto, profesor en la Universidad de Brown, en Providence, estado de Rhode Island. Tras dos años de reflexión, Bartov llegó a la conclusión de que el régimen israelí sí que perpetró, de hecho, un genocidio en la........
