El guiñol de Feijoo
En esta «ruleta de la fortuna de las urnas» que se ha montado el bipartidismo a costa de nuestra resignada paciencia, hoy es el turno de Castilla y León, feudo pepero por antonomasia, de donde vino a los madriles José María Aznar para poner fin al felipismo. Llegan los comicios autonómicos donde peor resultado auguran las encuestas a Fernández Mañueco, mutado en Guardiola para tratar de conseguir una mayoría absoluta que los castellanoleoneses le negaron el 13 de febrero de 2022. Pero como no hay error que el PP no repita, tras Extremadura y Aragón, ¡aquí que llega Castilla y León!
Un poco, el pensamiento político bipartidista se podría resumir de la siguiente manera: «Hay que repetir las elecciones hasta que salga lo que nosotros queremos». ¿Y si no termina de salir?, preguntará, seguro, algún reaccionario antidemócrata. «Pues en ese caso, nos enfadamos y no gobernamos, ni hacemos presupuestos, ni nada». La democracia my way, a mi manera, o democracia de la Señorita Pepis. Ya pueden decir los ciudadanos, con sus votos,........
