Patriotismo de camiseta
Tras la borrachera de la semana pasada, poco a poco se va disipando una resaca deportiva que en breve quedará en nada, pero por el camino va dejando una estela pseudopolítica que merece una pizca de atención. Son muchos los españoles que están encantados con la victoria balompédica de un puñado de atletas que, como ha informado la prensa, descansan ahora en sus yates bebiendo vinos de 25.000 euros la botella. Por supuesto, cada uno hace con su dinero lo que le da la gana, pero no parece que saquen de ello ninguna conclusión los millones de adoradores del sudor ajeno que, con sus patrióticos frenesíes, les hacen ganar en una semana lo que un cirujano en treinta reencarnaciones. Así funcionan las leyes del mercado.
Nadie hay en este mundo menos interesado en las cosas del fúrgol que servidor, pero he de confesar que, tan sólo por ver a los separatistas echando espumarajos de rabia, la victoria mundialista mereció la pena. Sin embargo, la segunda estrella no consigue........
