La verja y la valla
La invasión marroquí de Ceuta, «crisis humanitaria» según el argumentario que repiten machaconamente los voceros progubernamentales que copan los medios, ha vuelto a poner de relieve la errática política exterior de España. Las imágenes de personas desvalidas se suceden en las pantallas. Un clamor ético se alza frente a ellas. «Dar de comer al hambriento, dar de beber al sediento» para unos, «ningún ser humano es ilegal», para otros. La confluencia eticista es un automatismo.
Sin embargo, los seres humanos que aparecen en las telepantallas entran en Ceuta, que son llevados a Canarias, dejando un cayuco papista a su paso, no irrumpen en otros lugares del globo, única realidad para aquellos cuyo reino —o república— no es de este mundo. Uno de esos lugares es el Peñón de Gibraltar, reliquia colonialista, nuclear y paradisiaca en lo........
