Cremita
Allá por los dos mil fue muy popular un anuncio de la ONCE y su canción «tú me das cremita, yo te doy cremita». Más de veinte años después, Pedro Sánchez ha rendido homenaje sin pretenderlo a tan audaz ocurrencia creativa, ofreciendo como única comparecencia, en el día en que su mujer caía finalmente en los brazos de la justicia, la grabación de un TikTok recomendando a los españoles que se pongan crema, no está claro si para protegerse del sol, o para soportar la urticaria continuada de su atroz desvergüenza.
De un tiempo a esta parte, Arturo Pérez-Reverte no pierde ocasión de mostrar su fascinación por Sánchez, en el contexto de su desequilibrado amor por los forajidos, los maleantes, y todo eso que ha idealizado en el universo de su literatura. Dice el académico que el presidente es un profesional —de lo suyo, se entiende— porque, con todo lo que tiene encima, sigue «toreando a la oposición por los dos pitones».
Yerra doblemente el de Alatriste, porque ni es un profesional, ni está toreando nada. El toreo, don Arturo, es arte noble. Y lo es porque respeta unos códigos, porque encierra unos valores y somete a ellos a........
