La nostalgia operativa
La nostalgia, considerada el sentimiento estéril por excelencia, tiene en nuestro mundo la peor prensa.
No hablo, claro está, de esa nostalgia inocua de productos y referencias culturales que se ha convertido en un filón para el empresario avispado. Esa, convenientemente reducida a objetos inofensivos, puede incluso fomentarse publicitariamente, sobre todo hoy en nuestras sociedades envejecidas.
Pero, en general, nuestro marco mental obligatorio, basado en el mito del progreso indefinido, aborrece la nostalgia y recela de ella. La aborrece porque nuestro tiempo parece obsesionado con el borrado del pasado, con su continua reescritura para que incluso lo que fue se parezca lo más posible a lo que es, aunque tengamos que poner a una actriz negra a interpretar........
