Más impuestos y más corrupción
Sánchez nos dijo que aumentaría la inversión en educación, pero era mentira. Que blindaría la sanidad, pero era mentira. Que no habría recortes, pero también era mentira. Lo que sí ha cumplido, con una precisión casi quirúrgica, ha sido otra cosa: subir los impuestos. Sin descanso, sin tregua y sin disimulo. Hasta convertir la campaña de la Renta en una especie de tradición anual donde el contribuyente acude no a cumplir con el Estado, sino a comprobar cuánto más le han quitado esta vez. Y lo más llamativo es que ya en 2016 advertía justo de lo contrario: alertaba de que, si gobernaba Mariano Rajoy, habría «más recortes, más subidas de impuestos y más casos de corrupción semana tras semana». Incluso afinaba más: «Previsiblemente habrá nuevas subidas de impuestos a la clase media y trabajadora». La hemeroteca, implacable, convierte hoy aquella advertencia en un espejo incómodo.
Hoy, cada español paga 10 euros más al día en impuestos que antes de que Sánchez llegara al Gobierno. Diez euros diarios que no salen de un lujo ni de un capricho, sino del esfuerzo cotidiano de millones de trabajadores. Traducido a........
