Bartolomé de Las Casas: El hombre que se atrevió desenmascarar la barbarie del imperio español
¿Cómo pasó un aguerrido y ambicioso conquistador a convertirse en el mayor denunciante de la conquista española en América?
Bartolomé de Las Casas llegó a América buscando riqueza y terminó convirtiéndose en uno de los mayores acusadores del sistema colonial español. Su vida fue una batalla permanente contra la violencia de la conquista y una defensa apasionada de los pueblos indígenas en una época en que casi nadie se atrevía a cuestionar el poder del imperio.
Por Manuel Medina (*)
La vida de determinados personajes históricos parece escrita por un novelista. Suelen ser hombres o mujeres que nacen dentro de un mundo y terminan enfrentándose a él como si un día despertaran en medio de un incendio y descubrieran que también ellos llevaban una antorcha en la mano.
La biografía de Bartolomé de Las Casas nos indica que él fue uno de esos personajes. Su vida parece un combate permanente entre la comodidad y la conciencia, entre la riqueza y la culpa, entre el silencio y la necesidad de gritar.
Y quizá por eso continúa provocando debates y polémicas cinco siglos después de haber desaparecido. Porque hablar de Las Casas no es solamente hablar de un fraile dominico del siglo XVI. Es hablar de la conquista de América, del nacimiento de un mundo nuevo construido sobre sangre indígena, y también de una pregunta que todavía hoy sigue incómoda y viva: ¿hasta dónde puede llegar un ser humano cuando decide enfrentarse al poder?
Bartolomé de Las Casas nació en Sevilla en 1484, en una familia relacionada con el ambiente de los viajes colombinos. Su padre y algunos familiares participaron en expediciones vinculadas al descubrimiento de América, de modo que el joven Bartolomé creció escuchando relatos sobre aquellas tierras lejanas donde parecía que el oro brotaba de los ríos y donde el imperio español comenzaba a extenderse con una velocidad deslumbrante. Como tantos jóvenes de su tiempo, soñó con cruzar el océano para buscar fortuna.
Lewis Hanke, uno de los grandes estudiosos de la historia colonial española, dedicó buena parte de su vida a seguir el rastro de Bartolomé de Las Casas. Lo hizo porque comprendió que detrás de aquel religioso no había únicamente un personaje histórico, sino un espejo inquietante de toda una civilización. Hanke entendió que Las Casas representaba una contradicción gigantesca: formaba parte del mundo conquistador y, al mismo tiempo, terminó convirtiéndose en uno de sus críticos más feroces. Esa tensión es la que justamente convierte en fascinante su figura.
EL JOVEN QUE LLEGÓ A AMÉRICA BUSCANDO FORTUNA
Cuando Bartolomé de Las Casas viajó a América, todavía no era fraile. Ni siquiera era aún el gran defensor de los indígenas que después pasaría a la historia. Llegó como un joven laico ambicioso que deseaba prosperar en las nuevas colonias españolas.
En 1502 desembarcó en La Española, la actual isla compartida por Haití y República Dominicana, en medio de aquel gigantesco laboratorio colonial donde los conquistadores levantaban fortunas sobre el trabajo forzado indígena.
Durante años participó con absoluta........
