Argentina. La mortalidad infantil y el pudor del Ministerio
La tasa de mortalidad infantil subió de 8 a 8,5 muertes cada 1.000 nacidos vivos en 2024, según el informe que el gobierno nacional publicó y retiró. Hay una planificada retirada estatal de la salud pública que, sumada al desempleo, a la precarización laboral y a una nueva legislación en ciernes, implica un cierre del acceso popular al sistema sanitario.
(APe).- Que aumente la cantidad de niños que mueren a los pocos días de nacer es una medida fiel de la caída del sistema sanitario básico de un país que discute a su niñez al punto de hacerla punible antes de salvarla. La tasa de mortalidad infantil subió de 8 a 8,5 muertes cada 1.000 nacidos vivos en 2024, según el informe nacional de Estadísticas Vitales. Es la primera vez que sube en 23 años (desde 2002) y nada indica que pueda haber probabilidades de optimismo para los números que surjan de 2025.
La retirada planificada del estado en la salud pública se asocia con el aumento del desempleo y una precarización laboral que no tiene regreso, máxime con la legislación en puerta que no escatima golpes a los trabajadores. Esta alquimia feroz confluye en un cuello de botella infernal para la cobertura popular en el sistema de salud, a los controles en general y es posible que el acceso apenas se dé en situaciones agudas a través de la guardia. Los controles imprescindibles del embarazo para llegar al parto en las mejores condiciones sanitarias posibles para las mujeres gestantes más........
