La soberbia de Trump rebasa las estrellas
Cuentan los libros de historia que existe una vieja costumbre en cualquier nación imperialista: reclamar todo a su paso, como si la libertad de otros le perteneciese por derecho. La arrogancia parece ser la norma para triunfar en geopolítica, y un post del actual presidente de los Estados Unidos con la frase «La Luna es nuestra», termina siendo un titular más en el ecosistema de las redes virtuales.
Así funciona el poder en nuestros tiempos. No importan las promesas gubernamentales o la seriedad de los mensajes. Basta con atraer las miradas en una actuación interminable y que los problemas se escondan, convenientemente, tras la cortina de humo que otorga el algoritmo.
Donald Trump lo ha comprobado desde que asumió su mandato. El control de las narrativas globales le garantiza privilegios, aunque se encuentre en tela de juicio su preeminencia, tanto en lo financiero como en la carrera armamentista.
La publicación en su plataforma Truth Social de una imagen fabricada con........
