El bulevar sin barreras que merecemos
Las barreras arquitectónicas y las crecientes indisciplinas sociales convierten el emblemático bulevar avileño en un espacio hostil para las personas con discapacidad visual y limitaciones físicas. La situación demanda conciencia ciudadana, pero también voluntad institucional para actuar
Jessica Beatriz Díaz Sosa Hay ciudades que se reconocen por sus portales. Ciego de Ávila es una de ellas, y su bulevar ha sido históricamente el corazón peatonal de la vida avileña: el lugar donde confluyen el comercio, el encuentro y el paseo.
Sin embargo, ese espacio emblemático atraviesa hoy una contradicción que incomoda y que urge nombrar: mientras más personas lo frecuentan, menos seguro resulta transitarlo para quienes dependen de un bastón, de una silla de ruedas o de los sentidos que compensan la ausencia de la vista.
Lianet Morales Corchado, vicepresidenta del Consejo Provincial de la Asociación Nacional de Ciegos y Débiles........
