Sin electricidad no hay futuro
Cuando comencé mis estudios de sociología, hace ya bastante tiempo, Venezuela era considerada por los teóricos del "desarrollo" - entre ellos Walt W. Rostow- como uno de los países que se encontraba en la etapa del "despegue económico".
La imagen era muy gráfica: el país mostraba un conjunto de indicadores en distintos campos que lo ubicaban entre las naciones con excelentes condiciones para alcanzar los altos estándares de calidad de vida que exhibían las sociedades más avanzadas. Entre esos indicadores destacaba el servicio eléctrico: las fuentes de generación, los canales de distribución, la cobertura nacional y el consumo per cápita, se consideraban fundamentales para medir el bienestar de la población.
Incrementar la calidad de ese servicio había sido una prioridad para los gobiernos posteriores a la muerte de Juan Vicente Gómez. Con la administración de Rómulo Betancourt, proporcionar electricidad a cada hogar venezolano se convirtió en un objetivo
prioritario. Desarrollar la central del Guri fue una de las claves para fomentar el crecimiento de la industria autóctona y elevar la calidad de vida de la población.
Durante todo el período democrático, aumentar........
