Venezuela y los invidentes de El Palmar
En 1992 coordiné parte del censo para el pueblo indígena kari’ña. Entre otras zonas, me tocó trabajar en la única comunidad que se reconocía como kari’ña en el estado Sucre. Se trata de Santa Fe, que es la continuación de la antigua misión de la Pura y Limpia Inmaculada Concepción de la Meseta de Santa Fe, probablemente fundada entre indígenas cumanagotos. Hoy la integran Santa Fe, Los Altos y comunidades aledañas de la costa y la serranía.
Se trata de montañas hermosas, donde nacen varios arroyos y el río Neverí, que desemboca por los lados de Caicara, una Caicara distinta a la del Orinoco y a la de Maturín, ubicada cerca del aeropuerto José Antonio Anzoátegui en Barcelona.
Aunque mi papel se centraba en la coordinación de las actividades censales, puse especial interés en actuar como empadronador en esa zona. Siempre he tenido un profundo interés antropológico para entender la pervivencia y la transformación de la identidad étnica, en especial en comunidades sometidas a intensos procesos de cambio desde prácticamente el inicio de la conquista en el siglo XVI. Entre otras cosas, me parecía curioso que los indígenas de Santa Fe se reconocieran como kari’ñas en vez de hacerlo como cumanagotos.
Así pues, en julio de 1992 me instalé un par de semanas en el sector de Vega Grande, al cual se accede desde Santa Fe por una carretera abierta durante la fase de construcción de la represa del Turimiquire una década antes, aproximadamente.
Como parte del trabajo, un día fuimos a la población de Los Altos de Santa Fe, también conocidos como Altos de........
