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¿Habrá fútbol en el cielo?

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18.07.2026

Aficionados a la selección española de fútbol durante la celebración del partido de semifinales del mundial entre España y Francia. Foto archivo / Eduardo Sanz - Europa Press

Hoy se juega la final de este Mundial de fútbol organizado por Estados Unidos, Canadá y México. El más largo de la historia: 48 selecciones en busca del codiciado trofeo. Un total de 104 partidos.

Solo falta uno. Por primera vez en la historia se han enfrentado en semifinales las cuatro primeras selecciones de la clasificación que realizó la FIFA antes de iniciarse el torneo: España, Argentina, Francia e Inglaterra. Finalizadas las semifinales (Francia-España y Argentina-Inglaterra) hoy se juega la gran final entre España y Argentina en el MetLife Stadium de Nueva York-Nueva Jersey con capacidad para 82.500 espectadores.

Hemos visto en las semanas pasadas cómo países enteros han vibrado con los resultados de su selección de fútbol. Millones de personas han estallado de alegría con la victoria o han sufrido dolorosas decepciones con la derrota. Solo una de las selecciones ganará el campeonato. Hemos visto que algún país ha recibido como héroes a quienes habiendo perdido han jugado partidos emocionantes contra selecciones muy superiores. Es el caso de Cabo Verde que puso en jaque a la poderosa selección argentina en dieciseisavos de final. Paraguay decretó un día festivo porque su selección había eliminado a Alemania en la tanda de penaltis de los octavos de final.

Personas de izquierda y de derecha; niños, jóvenes, adultos y ancianos; creyentes y ateos; ricos y pobres; blancos y negros; hombres y mujeres; catedráticos y analfabetos… han vibrado con un mismo sentimiento de pertenencia. El fútbol ha unido a quienes no había podido unir la política, ni la religión, ni el dinero o el poder. No hay otro fenómeno con más fuerza aglutinadora. El fútbol es la gran mezcladora social.

Hemos visto a miles y miles de personas dar saltos de alegría incontenible cuando su equipo ha marcado un gol y a personas de todas las edades llorar después de una derrota.

En mi comunidad autónoma, hace unas semanas, la afición de dos provincias, Málaga y Almería, competían por ver al equipo de su capital en primera división. Esos días pensé que........

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