El Misteri también tiene voz de niña
La Maria Mayor durante una de las representaciones del Misteri de 2025 / Áxel Álvarez / Áxel Álvarez
Leo con atención y respeto las críticas un tanto intransigentes que se alarman ante la idea de que una niña pueda cantar en el Misteri, esas personas iluminadas que se autodenominan guardas custodios de la tradición y del mantenimiento de la pureza de nuestra Festa y que no quieren avanzar hacia la igualdad de género en los tiempos que vivimos. Cumplir la ley no es una moda de una época, es un derecho humano básico que La Festa no puede transgredir.
Voy a intentar exponer unos hechos reales sin acritud, sin entrar en debates antropológicos y otras delicatessen, regateando en esta difícil, pero a la vez interesante reforma necesaria para nuestra Festa o Misteri. Cambios musicales importantes en la representación del Misteri en los últimos 500 años (solo algunos ejemplos y así de memoria):
-En el siglo XVI, Luis Vich, Bernardino de Ribera y Ginés Pérez compusieron los motetes Flor de Virginal Bellesa, Ans d’entrar en sepultura y la Judiada. Antes, no tenemos referencia de cómo sería la música… Pero hay que recordar que la costumbre era adaptar el texto literario a las músicas que sonaban en esa época y en lugares influyentes.
-Hasta la disolución de la Capilla de Música en 1836, el Misteri se acompañaba con instrumentos, es decir, los motetes de los apóstoles eran acompañados por ministriles, pero también participaban violines y otros instrumentos que variaban según el año. A partir de 1836, y hasta 1924, tocaba un bombardino.
-El cambio o reforma más importante para el tema que nos ocupa: durante el siglo XVII y XVIII era muy normal que participaran castrati. ¿Alguien piensa que no hay más diferencias tímbricas, de coloratura u otro tipo entre la voz de un castrado y un niño que entre un niño y una niña? Estas informaciones aparecen con pelos y señales en una tesis doctoral muy........
