Hacer el agosto: el mundo, Itaca, el sol, Ceuta y otras glorias
Un grupo de menores migrantes de Ceuta. / Europa Press
En la prehistoria fue el Mundial de Fútbol. A por ellos. Y España ganó. Y entonces todos pensamos que todo sería así.
Pero en lo que va de verano han muerto más de 5.000 personas de calor. Y podríamos añadir unos cuantos ahogados y varios Premios Darwin a suicidas festivos por lanzarse por acantilados. De los, al menos, 250 emigrantes muertos, no merece la pena hablar ahora, estropeando lo que queda de veraneo. Los emigrantes son como turistas, pero equivocados, así que no pueden estar en el mismo rango, no se lo merecen, que ni pagan la tasa turística. Tampoco son deportistas de élite. Bueno, alguno sí, pero de otra manera, con el escudo en el corazón y eso. Antes se hacía el agosto. Antes, paradigmáticamente, la gente se moría de frío, allá en cavernas y chozas. Ahora se muere de calor. El calor dilata los cuerpos, pero contrae el tiempo. Cuando hace calor sólo se habla de calor. En castellano el termino «tiempo», desafortunadamente, remite tanto a relojes como a termómetros, y se ve que se han mezclado los usos y sus costumbres.
Ahora en verano todo pasa casi a la vez. Y algo tendrá que ver con la decadencia de principios como la humanidad y la mayor tolerancia a la crueldad. No los nombro aquí como valores morales abstractos sino como principios políticos fundamentales: sin su percepción se nos cae encima todo el edificio de la Ilustración y la democracia. Pero cuando hay discursos principales en que tales ideas se han escapado, aterrorizadas, de las lenguas de algunos jefes, es que la democracia está en peligro. Así, en algún discurso esta semana en el Congreso. Escuché algunos de ellos y no sentí tanto miedo de lo que allí se decía desde un 23-F. Pensé que si alguno de los salvadores que por ellos triscaron llegaban al poder usarían en mismo tono y estilo para justificar la necesidad de campos de internamiento, deportaciones masivas, interrogatorios reforzados. Y que es sus más íntimos sueños llegarían escoltados por un escuadrón de la Guardia Mora.
Como símbolo, el verano empezó con el regreso de los........
