Privacidades
No hace falta bucear mucho en el interior de uno mismo para encontrarte con tus intimidades, todas esas cosas que no afloran al exterior con facilidad o que nunca lo hacen, por demasiado morales o inmorales, por desviadas de una norma establecida, por incomprensibles incluso para uno mismo o, sencillamente, porque no queremos que los demás las conozcan.
Las más fáciles de analizar son las normalizadas, aquellas que hablan de nuestro cuerpo, las que nos sirven de capa protectora ante las inclemencias de la sociedad, las que pueden llegar a ser oscuros objetos de deseo de los admiradores de lo ajeno.
No nos importa compartir una comida, un baño en el mar o una obra de teatro con gente extraña, siempre y cuando se........
