España entre la emergencia nacional y la prioridad nacional
Así combate la UME el incendio de Sotillo de la Adrada, Ávila
Hay una escena que se repite cada julio con la puntualidad exasperante: el monte arde, el país se llena de humo y los gobiernos autonómicos sacan la calculadora para anunciar muy solemnes cuánto dinero han destinado a que esto no pase. Este verano, sin embargo, la escena ha subido de categoría: el Ministerio del Interior ha tenido que declarar la emergencia de interés nacional en la Comunidad de Madrid y en las provincias de Ávila y Toledo. Decenas de miles de hectáreas quemadas, decenas de miles de personas evacuadas o confinadas, y unos frentes que los técnicos sitúan entre los más agresivos de la historia reciente de España. Cuando el Estado tiene que ponerle a algo la etiqueta de nacional para poder coordinar recursos, conviene detenerse un segundo: significa que el incendio había desbordado el cómodo perímetro autonómico en el que cada Gobierno suele administrar sus éxitos y repartir sus culpas.
Y aquí es donde el lenguaje empieza a jugar sucio. Porque mientras el Gobierno central declaraba la emergencia nacional, cuatro comunidades gobernadas por PP y Vox (Andalucía, Castilla y León, Extremadura y Aragón) llevaban meses presumiendo de haber firmado acuerdos de prioridad nacional. Suena parecido, casi gemelo, pero significa lo contrario: ninguno de........
