Talantes y relatos
Está la ultraizquierda alarmadísima con eso de que próximamente gobierne la ultraderecha y Pablo Iglesias desde su televisión dice que él y tantos como él se tendrán que ir de España y afirma Colau que ¡Viva Rufián! y que, como sigamos así, la van a echar a ella y a tantas como ella, y confiesa Almodóvar, -y aquí confieso yo que ese no sé si es de ultraizquierda o solo de la izquierdita cobarde, pero ¡qué grandísimo cineasta!- que no está preparado para un Gobierno de PP y Vox y que se tendría que ir.
Todos estos jeremías se retratan como plañideras antes del entierro, y retratan su espacio político por oposición al que detestan. Pues lleva la derecha y también esos señores y señoras tan malos de la ultraderecha cerca de siete años soportando un Gobierno de izquierda y ultraizquierda, comprobando cómo se acumulan mentiras tras mentiras solapadas bajo el relato de cambios de opinión, falta de transparencia total en las decisiones sobre política exterior, actitudes prohibicionistas, ataques y señalamientos a los jueces y periodistas independientes, colonización de instituciones, intromisión en nombramientos de empresas, nepotismo descarado, imposición en la memoria histórica y sobre todo un deterioro constante del estado del bienestar, en sanidad, en la agilidad de las administraciones y en servicios públicos como transportes y carreteras. Y a ninguno se le ha ocurrido irse de España. Será para reconquistarla
Un CIS que parece ser propiedad de Sánchez y una televisión pública manipulada sostienen todavía el relato. El PSOE gana, cuando solo ha perdido en todas las últimas elecciones, a una señorita de ultraizquierda que afirma que todos los que votan a la derecha son idiotas y que no consta que haya terminado la carrera, se la titula de analista política frente a su némesis de ultraderecha, que tampoco consta, es tachado de agitador. Pero mientras Boyero no es invitado a la premier de «Amarga Navidad», Abascal se carcajea en «Torrente». ¿Será que el ogro ultraderechista tiene mejor talante que la dulce y libérrima izquierda?
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