Ni en un siglo
La huelga de maquinistas arranca en Alicante con los primeros retrasos en el servicio de Cercanías
La huelga de maquinistas arranca en Alicante con los primeros retrasos en el servicio de Cercanías / Alex Domínguez
Hacía tiempo que no hablaba de nuestro servicio de Cercanías entre Alicante y Elche y ya tocaba. Más que nada, porque desde que se produjo el desgraciado accidente de Adamuz el ferrocarril fue portada muchos días y generó un aluvión de noticias de todo tipo. Al miedo y pánico inicial generado por el primer accidente sufrido en nuestra Alta Velocidad siguió una ola de indignación más que justificada por parte de todos los usuarios de la red ferroviaria, que literalmente descarriló, entre retrasos, demoras e incidencias.
Los catalanes, que además de padecer un caos en el servicio de Rodalies, saben hacer ruido como nadie, saltaron a la esfera nacional logrando que su conflicto fuese conocido día a día lo mismo en Galicia que en Castilla-La Mancha.
Todo lo contrario de lo que ocurre en Alicante, que se debate entre el conformismo y la más absoluta invisibilidad. Ante la insostenible situación, el ministerio que comanda Óscar Puente, además de disculparse, ha prometido todo tipo de iniciativas para aumentar el presupuesto en mantenimiento de las líneas. Por su parte, los maquinistas presionaron con su huelga para que dichas promesas no cayesen en saco roto.
Sin embargo, por estos lares ya sabemos de sobra quiénes saldrán perdiendo. Cuando sucedió la dana del 29 de octubre de 2024 intuimos que sobre la Comunidad Valenciana se cernía una sombra económica que paralizaría todo lo que no tuviese que ver con la reconstrucción. Ahora sabemos cómo tras el accidente de Adamuz, con el que se inicia una nueva etapa en las medidas de modernización y seguridad en la red ferroviaria, la línea Alicante-Elche será la última de todo el Estado en ser puesta al día. Anuncien lo que anuncien los titulares. Llegará el siglo XXII y seguirá como si fuera del XIX.
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