Maricarmen, nuestra vecina, un símbolo para seguir luchando por nuestros barrios
Hay mensajes que te arrancan el alma. El miércoles por la tarde estábamos reunidos para abordar cómo coordinar el trabajo de las asociaciones vecinales ante la huelga general del próximo 11 de noviembre. Fue entonces cuando Ángeles, compañera de la Asociación Vecinal Retiro Norte y una de las vecinas que durante estos dos últimos años había acompañado a Maricarmen en su lucha y en sus cuidados, nos comunicó su fallecimiento.
Era difícil mantener la voz y seguir hablando de movilizaciones, de comités y plataformas en los barrios, de coordinación con los sindicatos de clase, el Sindicato de Inquilinas, las plataformas en defensa de los servicios públicos y tantos otros colectivos. Pero era necesario. Porque si algo nos había enseñado Maricarmen en las muchas ocasiones en las que la escuchamos, algo que volvió a repetirnos el día en que unos desalmados la expulsaron de la casa en la que había vivido durante 70 años, sin concederle siquiera unos días para recoger sus pertenencias, era algo tan sencillo como profundamente político: que nunca dejáramos de luchar por lo nuestro.
Y lo nuestro es el barrio. Lo común. El vecindario.
Quizá por eso la historia de Maricarmen ha conseguido conmover a tanta gente. Porque detrás de aquella mujer de 87 años, que solo quería seguir viviendo en su casa, reconocemos algo que trasciende su propia historia: el miedo a perder aquello que hemos construido colectivamente durante décadas.
Defender hoy nuestros barrios frente a los fondos buitre que pretenden expulsarnos, mediante incrementos salvajes del precio de los alquileres, la compra de edificios completos para convertirlos en pisos turísticos o alquileres de........
