El desafío reputacional de las organizaciones en tiempos de polarización
Ya no hay espacio para los matices. El matiz ha muerto. En estos tiempos de enconada polarización, las discusiones públicas discurren en extremos contrapuestos en los que se exige adhesión inquebrantable o rechazo total. En este contexto, las organizaciones -empresas, instituciones, medios y marcas- quedan como rehenes de la presión permanente de tomar postura. Antes, posicionarse frente a determinadas cuestiones, se planteaba como una decisión estratégica. Hoy, es un riesgo y un reto reputacional constante.
La polarización afecta de forma decisiva a la manera en que los públicos consumen información, se relacionan con las marcas y construyen o derrumban confianza. Una dinámica que se ve exponencialmente amplificada por las redes donde, cada acción corporativa, puede interpretarse como un posicionamiento ideológico, incluso cuando no era la intención.
Por tanto, esta coyuntura lleva a las organizaciones a situarse ante un escenario complicado: tomar postura puede enlazarnos y ensalzarnos con cierto público, pero alejarnos y demonizarnos de otros. Mantenernos neutrales acarrea el riesgo de que nos acusen de ser indiferentes, insensibles, ambiguos y carentes de valores. Y, llegar tarde, transmite una percepción de oportunismo y desconexión social. Lo mismo que si se reacciona demasiado rápido podemos........
