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Alemania, al borde del abismo

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24.06.2026

Tras la Segunda Guerra Mundial y los expresivos juicios de Nurenberg, la extrema derecha tardó algún tiempo en regresar públicamente a Europa occidental. Los primeros signos de una secreta invasión de las viejas ideas aparecieron en Francia, donde surgió una figura singular, la de Jean Marie Le Pen, al frente del Front National (FN), fundado en 1973. Poco después, se presentó a las elecciones presidenciales de 1974, en las que apenas obtuvo el 0,74 % de los votos. En 1981, no logró obtener las 500 firmas de "grandes electores" necesarias para presentarse a las siguientes elecciones presidenciales, ganadas por el candidato del Parti Socialiste (PS), François Mitterrand. Le Pen se presentó a las elecciones presidenciales de 1974, 1988, 1995, 2002 y 2007 y su opción política adquirió verdadera y amenazadora entidad en las de 2002, cuando en primera vuelta quedó en segundo lugar con cerca del 17% de los votos tras el presidente Jacques Chirac (20%), quien optaba a su reelección; en segunda vuelta, Chirac arrasó con más del 82% de los votos. Pese a esta posición significante, el FN, hoy RN, no ha tenido apenas presencia en las instituciones, ya que los partidos democráticos han erigido un implacable cordón sanitario para aislar a los ultras. En el 2002, la derecha democrática votó también al rojo Mitterrand.

En 2011, Jean Marie dejó el partido en manos de su hija, Marine, quien acabó expulsándolo de la organización en 2015 para dar verosimilitud al viraje del FN, que se distanciaba del nazismo, de la exaltación de colaboracionistas como el mariscal Petain y de otras estridencias antieuropeas. Marine Le Pen, inhabilitada........

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