'La escopeta nacional', dispara(ta)ndo a la actualidad desde otra época
Si hace dos o tres temporadas comenzó la adaptación masiva de novelas al teatro, esta temporada que termina se ha dado el pistoletazo de salida a la adaptación de películas. La escopeta nacional, que se acaba de estrenar en el Teatro Español, se encuentra en esa tendencia, ya que procede de la icónica película de Azcona y Berlanga del mismo título.
Una obra que necesitaba un elenco largo y extenso de los que es difícil reunir si no es en un carísimo musical de la Gran Vía, y que este teatro público ha tenido a bien contratar. Al que ha añadido una pequeña banda a pie de escena para incorporar música en directo.
Con todo esto se monta una comedia con algún que otro inserto musical situada en los últimos años del franquismo. Con un dictador moribundo y un régimen de capa caída pero que sigue fiel a sus tradiciones y a las formas y maneras de relacionarse que se habían establecido durante el régimen. En ese mundo, un empresario catalán pretende hacer negoci en la capital con la venta de porteros y serenos semiautomáticos, los telefonillos que ahora se encuentra en todos los portales de las viviendas sean unifamiliares o no.
Siguiendo los consejos de los conseguidores y corruptores de aquella época, este empresario catalán financia una cacería en casa de un aristócrata en plena meseta. Lo que le permitiría entrar en contacto con el ministro del ramo y otros lobbistas de la época.
Como podían ser obispos, aristócratas, banqueros, ricos, señoras respetables y señoritas de dudosa reputación, meapilas y miembros de la farándula cercanos al régimen a pesar de su aparente espíritu........
