Honor y gloria
21 de julio 2026 - 03:07
Necesitábamos ganar. Era de justicia que lo hiciéramos pero si algo hemos aprendido en esta vida es que la justicia no siempre existe, y menos en el terreno de juego. El partido del domingo trascendía lo meramente deportivo porque ambos equipos encarnaban unos valores muy distintos: constancia, trabajo y compañerismo en el lado español; arrogancia, violencia y favoritismo en el equipo argentino. Las agresivas reacciones tras el partido alimentaron aún más las diferencias de carácter entre ambos equipos, engrandeciendo por comparación el comportamiento de los jugadores españoles. De alguna forma, toda la fanfarria que rodeaba la final –ese acto inaugural, con discurso motivacional incluido, ese espectáculo del descanso sin........
