Prioridad
30 de abril 2026 - 03:09
Cuando España debiera ser una democracia ajustada a una Constitución, libre y respetuosa con el bien común y con un desarrollo legal de sus instituciones como contrapeso del poder del Estado, cumpliendo con la independencia judicial y la separación de poderes, nos encontramos con un país abatido por inquietantes acontecimientos, asaltado por la crispación política, los enfrentamientos verbales, la inseguridad en algunas ciudades atacadas por el vandalismo y la delincuencia, violaciones, robos callejeros, narcotráfico, falta de viviendas inasequibles para los ciudadanos más vulnerables, okupaciones – sí, con k -, los bulos, la maquina del fango, la........
