menu_open Columnists
We use cookies to provide some features and experiences in QOSHE

More information  .  Close

Cabreados

3 0
09.04.2026

09 de abril 2026 - 03:08

El cabreo, del latín capibrevium, era en la Edad Media una colección de documentos que a modo de registro de las fincas servía para dejar constancia de los derechos y diezmos de los señores de la época. No es difícil imaginar la clase de malestar que esto provocaba en los labriegos y el por qué del significado actual del término heredado. La realidad es que hoy, tantos siglos después, una parte de los españoles sigue cabreada con el poder establecido y con quienes suelen disponer del él. Así se interpreta el auge cíclico de partidos y movimientos políticos supuestamente alejados de la gobernanza clásica o ajenos a cualquier gobernanza.

Sucedió en 2011 con el movimiento 15-M y la creación de partidos como Podemos o Ciudadanos, que venían a regenerar el sistema; y ocurre ahora con el auge de Vox, un partido que conserva aún el velo casi inmaculado del que parece tener las soluciones y respuestas a los problemas y no se ha quemado en la toma de decisiones. Hace más de una década fue la izquierda o la moderación centrista la salida que buscaron los ciudadanos a una situación de grave crisis económica y social en el país. Y hoy la rabia, la ilusión o el cabreo se canalizan hacia el otro extremo, el de la derecha.

Que Pedro Sánchez salga en redes sociales vestido con una camiseta de fútbol para adelantar y celebrar los buenos datos del paro puede alimentar mucho más el cabreo. Es obvio que el presidente o sus asesores en la materia viral buscan hacer equipo, la unión de un país que lo mismo vibra con un gol de Lamine Yamal que con la curva descendente del desempleo.

Pero la cruda realidad es que hay mucha gente que, a pesar de tener la oportunidad de levantarse cada día para ir a trabajar, lo que gana no le llega para comprar carne o verduras frescas a diario, para irse de vacaciones, ahorrar o pagar el alquiler. Por no mencionar la posibilidad de comprarse una casa. Tienen empleo o abren la persiana de su negocio, porque los datos de la macroeconomía dicen que prosperamos, pero la vida no es mejor para una inmensa mayoría. Los escudos sociales y este tipo de políticas del Gobierno de coalición no son suficientes para quienes las necesitan y enfadan más a los que solo quieren pagar menos impuestos. Este choque con la realidad está dejando a los herederos del 15-M a un paso de la irrelevancia política, mientras que la otra vía de escape actual, en la derecha, aprovecha su momento dulce.

También te puede interesar

Libertad de conciencia

José Antonio Carrizosa

Esta Luna se nos queda corta

Una cirujana de Granada gana la batalla tras negarle la prestación por lactancia

Subida tras la tregua en Irán

La generosidad de Lorca


© Granada Hoy