Jugar con fuego
15 de abril 2026 - 03:08
No hay que ser un gran psicólogo para entender el proceso mental que ha llevado a Begoña Gómez –esposa del presidente del Gobierno– a actuar de una forma que ha causado su procesamiento por cuatro delitos bastante graves, sobre todo el de tráfico de influencias y apropiación indebida. De momento, Begoña Gómez no ha sido juzgada y sigue siendo una persona inocente, pero basta repasar lo que hizo con la famosa cátedra en la Complutense para caer en la cuenta de que jamás debería haberse metido en ese lío. Y entonces, ¿por qué lo hizo?
Mi teoría –y yo creo que cualquier psicólogo podría refrendarla– es que su problema........
