Mi primera clase en las dunas con la Hilux SRX
Sé que ya los tengo hartos cuando hablo de Toyota, pero como saben mi primer carro fue un Toyota y eso no se olvida. Esa relación cercana con la marca hace que cada vez que me confían un vehículo nuevo lo viva como una experiencia distinta, más personal. Esta vez fue la Hilux SRX, una pick-up que no solo representa potencia y diseño, sino también confianza para dar un paso que siempre quise: aprender a dunear.
La primera impresión al verla es la de una máquina robusta, lista para cualquier terreno. Su motor turbodiésel 2.8 litros entrega más de 200 caballos de fuerza y 500 Nm de torque, cifras que en papel ya impresionan, pero que en la arena se sienten como un rugido que te empuja a superar tus propios límites. La suspensión reforzada y la tracción 4×4 inteligente hacen que cada pendiente se convierta en un reto controlado, incluso para alguien que está dando sus primeros pasos en este mundo.
He probado otras pick-ups con cámaras en el tablero que se activan al poner........
